Pachuca ha entrado en la fase decisiva de la temporada, con cada partido contando hacia la clasificación a los playoffs. En sus recientes encuentros, se han observado dos formaciones tácticas predominantes: un 4-3-3 en ataque y un 4-2-3-1 en defensa. Estos esquemas ofrecen tanto solidez defensiva como múltiples opciones de ataque, permitiendo que jugadores como G. Álvarez aprovechen sus habilidades ofensivas.